El cluster de los alimentos en Chile existe y es exitoso.
Ya somos una potencia alimentaria. El año 2005 las exportaciones de US$ 8.120 millones posicionaron a Chile en el lugar N° 17 del mundo en el rubro alimentario. Si lo seguimos haciendo bien, para el 2010 estaremos dentro de los primeros 10.
Por Alberto Montanari presidente de Chile Alimentos.
Según Michael Porter, los clusters son concentraciones geográficas de empresas relacionadas, proveedores especializados, industrias vinculadas e instituciones asociadas que compiten, pero también cooperan, en una determinada actividad.
Justamente, el hecho de operar en forma sistémica, donde se dan múltiples relaciones entre los actores, es lo que hace que los clusters muestren ventajas y eficiencias imposibles de lograr de otra forma. Cada parte de este sistema es capaz de hacer lo que mejor sabe en pos del desarrollo de un producto o servicio final particular.
Es vital, entonces, reconocer que una de las razones de nuestro éxito es que se ha conformado en el rubro alimentario un cluster competitivo a nivel mundial.
Dentro de este cluster o sistema alimentario de Chile, las pymes constituyen un factor de gran relevancia. Recientemente se ha dado entre el Gobierno y estas empresas diversos intercambios de planteamientos respecto de cómo se debe manifestar el apoyo a las pymes.
AL VERNOS COMO UN CLUSTER DEBEMOS:
1) Fomentar el trabajo colaborativo o en red: Las empresas autistas están pasadas de moda. Ni las grandes empresas ni las pymes pueden desarrollarse pensando hacia adentro. Recientemente, Procter & Gamble cambió su estrategia de innovación hacia un modelo abierto y en red. Tenía los recursos para innovar desde adentro y lo hacía. Era una empresa de US$ 70.000 millones en ventas que invertía US$ 3.360 millones en investigación y desarrollo.
Aún así, se dieron cuenta de que para seguir creciendo y enfrentar la complejidad de su negocio, era necesario cambiar a un enfoque en el cual no era eficiente el desarrollo de todas las innovaciones al interior de la empresa.
Se dieron cuenta de que las innovaciones importantes se estaban dando especialmente en empresas emprendedoras medianas y pequeñas. Establecieron y desarrollaron redes de contacto con estas empresas y lograron resultados increíbles: La productividad de investigación y desarrollo aumentó 60%, se duplicó la tasa de éxito de las innovaciones y cayó el costo de ellas.
Cabe pensar, entonces, que si una empresa que vende más que lo que Chile exporta no fue capaz de financiar su autismo en innovación, mal puede hacerlo una pyme.
2) Conectar y desarrollar: Pretender transformar a cada pyme en una exportadora de alimentos es una pérdida de tiempo y recursos. Debemos enfocarnos en potenciar las ventajas y conocimientos de cada parte de manera articulada, haciendo que todo el cluster se desarrolle.
Empresas de riego tecnificado, transporte, químicas, software especializado, pymes agrícolas, etc., todas deben tener incentivos para hacer mejor lo que hacen y aprender a vincularse y conectarse, más que replicar en ellas todo el sistema.
Lo anterior implica también entender que no sacamos nada con que algunos pocos actores de este sistema lo hagan bien y otros mal. Todos deben tener buena nota para lograr un desarrollo eficiente y tener éxito al competir.
Esto tiene grandes implicancias: desde la forma en que cada empresa ve su propio negocio, hasta la forma en que se aplican las políticas de gobierno.
Una visión de cluster es la clave para incrementar nuestra competitividad como potencia alimentaria y, por lo tanto, es vital para entender un negocio de alta tecnología, innovación y valor agregado como el de los alimentos.
Por Alberto Montanari presidente de Chile Alimentos.
Según Michael Porter, los clusters son concentraciones geográficas de empresas relacionadas, proveedores especializados, industrias vinculadas e instituciones asociadas que compiten, pero también cooperan, en una determinada actividad.
Justamente, el hecho de operar en forma sistémica, donde se dan múltiples relaciones entre los actores, es lo que hace que los clusters muestren ventajas y eficiencias imposibles de lograr de otra forma. Cada parte de este sistema es capaz de hacer lo que mejor sabe en pos del desarrollo de un producto o servicio final particular.
Es vital, entonces, reconocer que una de las razones de nuestro éxito es que se ha conformado en el rubro alimentario un cluster competitivo a nivel mundial.
Dentro de este cluster o sistema alimentario de Chile, las pymes constituyen un factor de gran relevancia. Recientemente se ha dado entre el Gobierno y estas empresas diversos intercambios de planteamientos respecto de cómo se debe manifestar el apoyo a las pymes.
AL VERNOS COMO UN CLUSTER DEBEMOS:
1) Fomentar el trabajo colaborativo o en red: Las empresas autistas están pasadas de moda. Ni las grandes empresas ni las pymes pueden desarrollarse pensando hacia adentro. Recientemente, Procter & Gamble cambió su estrategia de innovación hacia un modelo abierto y en red. Tenía los recursos para innovar desde adentro y lo hacía. Era una empresa de US$ 70.000 millones en ventas que invertía US$ 3.360 millones en investigación y desarrollo.
Aún así, se dieron cuenta de que para seguir creciendo y enfrentar la complejidad de su negocio, era necesario cambiar a un enfoque en el cual no era eficiente el desarrollo de todas las innovaciones al interior de la empresa.
Se dieron cuenta de que las innovaciones importantes se estaban dando especialmente en empresas emprendedoras medianas y pequeñas. Establecieron y desarrollaron redes de contacto con estas empresas y lograron resultados increíbles: La productividad de investigación y desarrollo aumentó 60%, se duplicó la tasa de éxito de las innovaciones y cayó el costo de ellas.
Cabe pensar, entonces, que si una empresa que vende más que lo que Chile exporta no fue capaz de financiar su autismo en innovación, mal puede hacerlo una pyme.
2) Conectar y desarrollar: Pretender transformar a cada pyme en una exportadora de alimentos es una pérdida de tiempo y recursos. Debemos enfocarnos en potenciar las ventajas y conocimientos de cada parte de manera articulada, haciendo que todo el cluster se desarrolle.
Empresas de riego tecnificado, transporte, químicas, software especializado, pymes agrícolas, etc., todas deben tener incentivos para hacer mejor lo que hacen y aprender a vincularse y conectarse, más que replicar en ellas todo el sistema.
Lo anterior implica también entender que no sacamos nada con que algunos pocos actores de este sistema lo hagan bien y otros mal. Todos deben tener buena nota para lograr un desarrollo eficiente y tener éxito al competir.
Esto tiene grandes implicancias: desde la forma en que cada empresa ve su propio negocio, hasta la forma en que se aplican las políticas de gobierno.
Una visión de cluster es la clave para incrementar nuestra competitividad como potencia alimentaria y, por lo tanto, es vital para entender un negocio de alta tecnología, innovación y valor agregado como el de los alimentos.


